
Muchas familias toman la decisión de adquirir un perro en ocasiones como fiestas, cumpleaños, regalo...
Si esa decisión a sido meditada, enhorabuena, seguro que no se arrepentirán de compartir sus vidas con un ser que solo les dará amor, fidelidad y respeto.
Si por el contrario, ha sido un simple impulso de última hora para dar el caprícho al niño, que machaconamente repite que quiere un perro desde hace algunos meses, pues cuidado.
Un perro es un ser vivo que no viene con el libro de instrucciones debajo de la pata.
Tiene unas necesidades que debemos cubrir y con él adquirimos unas hobligaciones que no podemos eludir.
Un perro es para siempre, crezca más o menos, sea más cariñoso o más independiente, le guste jugar o no.
Con esto no quiero desanimar a nadie, solo concienciar que aquellas decisiones tomadas con reflexión previa suelen salir mejor que los impulos de última hora.
No me canso de hacer la mima campaña todos los años por estas fechas, pero con lo mayorcit@s que somos algunos, deberiamos tener la lección aprendida.
¿No os da pena pensar como puede acabar vuestra mascota si la abandonais, ya sea cuál sea el lugar?
Pués a mi sí y mucha.

Espero que este año con la crisis os "joda..." todos y tengais que quedaros en casita, así no abandonareis a nadie.
























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