Me llamó mucho la atención una pequeña cosita que enseguida me hizo pensar e ilusionarme por un momento.

En nuestra estancia en Amsterdam, mientras paseábamos, me di cuenta de que por los parques habia gente que paseaba galgos.

Y la verdad es que vimos varios, cosa que aquí no veo.

Creo que mucha gente de Amsterdam tienen galgos y eso me agradó por que quiere decir que allí no se les maltrata como hacen mucha gentuza de nuestro país
Se les veia en unas condiciones muy buenas, incluso había alguno que no estaba tan en los huesos.
Estaban felices y paseaban como cualquier perro querido.

Ojalá en España fueramos así, queriendo a los galgos y mimándolos mucho.

La verdad es que me quedé con bonitas imagenes en mi cabeza para recordar cuando vuelva a ver noticias tan tristes como las de galgos ahorcados.